El cordero de las praderas saladas

Cordero de hierba, él se alimenta de la flora salina y yodada de las  praderas de la bahía de la Somme, dando a su carne un sabor y textura particular... muy apreciada por los gastrónomos!

En la bahía de  la Somme, la crianza del cordero  de la pradera salada es realizada por profesionales que siguen hasta hoy en día técnicas utilizadas en la antigüedad. Los animales no van a pastar hasta el periodo de invierno (del 1ero de diciembre al 15 de marzo)

De abril a noviembre, 4 pastores conducen 7000 corderos y cabras hacia las praderas localizadas en el fondo de la bahía, que han sido ganadas al mar, gracias a la construcción de diques.

Las praderas saladas, las más altas de la bahía, y que son cubiertas por las mareas altas, son la causa de la apelación “borregos de las praderas saladas”

Desde el 2006, estos corderos, que se alimentan de puccinelle, hinojo marino y áster marítimo se benefician de  una AOC (apelación / denominación de origen controlada), un verdadero reconocimiento a un producto auténtico e íntimamente relacionado con la artesanía gastronómica de Picardie.

Son estas hierbas marinas quienes dan este sabor único al cordero.