Los frascos de farmacia de los príncipes de Condé

El hospicio Condé se instala en Chantilly a principios del siglo XVIII por deseo de los príncipes.

Recibía a pobres, enfermos, ancianos, indigentes y niños abandonados, este hospicio era dirigido por las hermanas de San Vicente de Paul.

El hospicio adquiere en el año 1870, una colección de frascos de farmacia en barro policromado, con el fin de conservar polvos, ungüentos, pastillas, capsulas y otras sustancias utilizadas como medicamentos.

Milagrosamente conservadas íntegramente, esta magnífica colección de 120 frascos de farmacia se encuentra en la capilla del hospicio. Frascos con forma de urnas o de soperas, con decoraciones florales, marcadas con el emblema de los príncipes de Bourbon-Conde y con indicaciones increíbles (cicuta, esperma de ballena, Mitrídates ...) o, a veces repulsivas (ojos de cochinillas, lengua de perro o incluso polvo de víbora)!