La porcelana  de Chantilly

La porcelana de Chantilly nació en el año de 1730 gracias a Louis-Henri de Bourbon. Príncipe de Condé, quien decide de fundar una fábrica de porcelana con el fin de producir piezas de estilo japonés que el prefería particularmente.

De elegancia y de buen gusto, la porcelana de Chantilly se distingue por su extremo refinamiento y la calidad de su pasta. La línea simple se inspira directamente del estilo oriental que contrasta con las producciones de la época. Es el apogeo del estilo “kakemono” y de su decoración policromada.
Después de la muerte del príncipe, la porcelana de Chantilly evoluciona y regresa a las tendencias más clásicas con decoraciones de arandelas y pequeñas ramas, en rojo y azul. Pero el siglo XIX será fatal para la porcelana de Chantilly.
Hoy, una última tienda vende artículos pintados a mano.

Un conjunto de 12 piezas de porcelana kakemono es exhibido en el ayuntamiento de Chantilly.